Que sabemos realmente de nosotros? Esta pregunta nos invita a sentir antes que a responder.

En nuestro cerebro no se distingue con claridad entre ilusion, percepcion y alucinacion; por eso lo que sonamos tiene potencia de realidad. Imaginar un mundo coordinado por el amor, donde las personas se encuentren sin juicio, en movimiento y musica, no es fantasia: es Biodanza.

Con el tiempo, cada vez mas personas tienen nocion de lo que Biodanza propone. Lo que antes requeria largas explicaciones, hoy se reconoce como posibilidad de grupalidad, transformacion y crecimiento.

Desde mi experiencia acompanando procesos grupales en un multiespacio de Parana, vi practicas valiosas. Sin embargo, muchas atienden sintomas puntuales. La propuesta de Rolando Toro refuerza lo sano y permite que nuestros potenciales afloren y se fortalezcan encuentro a encuentro.

Biodanza ensena que dar y recibir afecto es tan necesario como respirar. Los abrazos, validados por multiples estudios, son parte central del sistema y de su potencia integradora.

La invitacion no es atender solo lo urgente, sino entrar en un proceso profundo de identidad. Cada danza expresa nuestro sentir singular y, semana a semana, permite pulir el verdadero ser.

Ese proceso nos ayuda a remover capas impuestas por la cultura o la historia familiar, para acercarnos a una vida mas coherente y feliz.

El desafio es comenzar y sostener en tiempos de inmediatez. Para muchas personas, esa continuidad abre cambios reales y duraderos.

A esta experiencia la nombro como una acomodacion ontologica: ocupar el lugar que nos corresponde en nuestra vida, desde lo que somos, sentimos y elegimos.

Desde mi primer encuentro en 2008 hasta hoy, este camino me permitio formarme, facilitar grupos, construir red y compartir proyectos de vida. Por eso recomiendo profundamente este proceso.

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